Oración

Tú que a las aves das de comer,
que escuchas su cantar por la mañana,
y haces entrar el sol por mi ventana,
acuérdate de mi.

Tú que con la lluvia refrescas,
pues los arboles reverdecen y crecen.
Tú que con tu mano los mares te obedecen,
pon tus ojos en mi.

Tú que eres roca y refugio,
tú que eres principio y final,
que prometes un reino sobrenatural,
ven y llena toda esta soledad.

Hazme confiar sin mirar,
hazme reír y olvidar,
dame tu fuerza y tu saber amar,
dame el perdón y el poder dar.

Quiero ser útil, ser vencedor,
un guerrero de gran corazón,
un atleta que llegue a la meta,
un aprendiz cuando soy perdedor.

Pero atiéndeme, no me ignores.
se que no soy lo mejor,
intento enmendar el error.
Solo quiero que tú me perdones,
que me abraces con tu amor.

Regresa a mi esa fe,
en que tu respaldo tengo,
con esta oración vengo,
a tu presencia, Señor.

Gracias por la tempestad,
pues sin ella no sabría luchar.
Gracias por el día y por el respirar,
porque ahora me haz dado la paz
y así llenarme de felicidad.

Gracias por escucharme,
deseo ante ti, entregarme;
para que puedas enseñarme,
las maravillas que hay en mi interior.

V. M. G. N.

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