Un día me decidí por amarle,
aunque eso nunca lo imagine.
Un día encontré en ella,
esa luz que ilumina la vida y
sin pensar merecerlo, me entregó
su tiempo, su espacio y su amor.
Yo le dí mi corazón, entregándole
cada parte de un rompecabezas
que ella armó.
Eramos dos con heridas pasadas,
con miedos y con dudas, pero aún
así, decidí amarle con locura, porque
su sonrisa me atrapó y se que en ella,
algo se encendió.
Un amor nació y prometimos que fuese
eterno porque quizá el destino nos junto.
Hoy le pienso cada vez más y no me
arrepiento… yo decidí amarle.
V. M. G. N.
