Con la G de Gato

Inexplicable como el universo,
como un suspiro a través de un beso,
como soplo de un viento disperso,
que trae consigo la rima del verso.

Así tan elocuente, así tan libre,
un sendero que nunca recorrió,
un abismo en donde se perdió,
nuestra alma que aun vive.

Una vida o hasta seis más,
los momentos que recordarán,
unas estrellas que se opacarán,
de tanto brillar a escondidas.

Somos diminutos seres nocturnos,
que miran fijamente hacia la luna,
contemplando el reflejo en la laguna,
de una esencia como si fuésemos diurnos.

Y nos temen, no nos comprenden,
del porque nos abandonamos,
del porque a veces nos fugamos,
a un mundo donde no duermen.

Donde no duermen las sorpresas,
ni la soledad que nos pertenece,
ni el suspenso que nos ofrece,
un sin fin de aventuras traviesas.

Nos queremos y nos odiamos,
nos turbamos, nos olvidamos,
nos extrañamos y nos reencontramos,
después de meses o después de años,
nos abrazamos o nos rechazamos,
porque nos han dolido los daños,
que ha dejado la noche de un frío destino.

V. M. G. N.

gato

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